
Cada mañana, me levanto temprano y me preparo para el nuevo día. Cuando voy al comedor, la mesa esta puesta y en la cómoda de al lado esta el periódico del día, visible para ver las noticias principales. Una vez sentado, se aparece la empleada, o “la muchacha” como decía mi abuela. Con un “Buenos Días Joven”, ella empieza su servicio del día; “¿Qué va a desear comer hoy?”.
Cada nueva empleada, que por cierto es chola, es como una niña a la que se le tiene que enseñar buenos modales; a decir “Gracias, Por favor, Salud cuando alguien estornuda” y todas esas cosas. Esta empleada viene de la lejana Cajamarca, y lleva trabajando para la familia un año y medio.
A veces cuando desayuno y miro a la empleada, pienso que entre ella y yo casi no hay ninguna diferencia física. Solo existe la social, de educación y trabajo. Ella, como las miles de cholas o indias, viene a Lima en búsqueda de un futuro mejor, ya que en su pueblo natal no hay trabajo.
Todas estas mujeres viven en los conos (Norte, Sur, Este; no existe Oeste ya que esto vendría a ser el puerto del Callao), que no son otra cosa que las periferias. Estas son en su mayoría barriadas o “pueblos jóvenes”, un eufemismo usado aquí en Perú.
Mi empleada y yo tenemos ambos ascendencia india por lo tanto somos cholos. Quizás ella mas que yo, o quien sabe. Lo que si puedo afirmar es que ella se comporta como una chola-indígena con esas malas costumbres de la sierra peruana. El uso exagerado de términos vulgares y comportamientos no pares a los de alguien civilizado.
Cada nueva empleada, que por cierto es chola, es como una niña a la que se le tiene que enseñar buenos modales; a decir “Gracias, Por favor, Salud cuando alguien estornuda” y todas esas cosas. Esta empleada viene de la lejana Cajamarca, y lleva trabajando para la familia un año y medio.
A veces cuando desayuno y miro a la empleada, pienso que entre ella y yo casi no hay ninguna diferencia física. Solo existe la social, de educación y trabajo. Ella, como las miles de cholas o indias, viene a Lima en búsqueda de un futuro mejor, ya que en su pueblo natal no hay trabajo.
Todas estas mujeres viven en los conos (Norte, Sur, Este; no existe Oeste ya que esto vendría a ser el puerto del Callao), que no son otra cosa que las periferias. Estas son en su mayoría barriadas o “pueblos jóvenes”, un eufemismo usado aquí en Perú.
Mi empleada y yo tenemos ambos ascendencia india por lo tanto somos cholos. Quizás ella mas que yo, o quien sabe. Lo que si puedo afirmar es que ella se comporta como una chola-indígena con esas malas costumbres de la sierra peruana. El uso exagerado de términos vulgares y comportamientos no pares a los de alguien civilizado.
¿Podrá alguien educarla?




4 comentarios:
bah para que gastarte tanta labia, eres un cholo de mierda mas..."con tus abuelos blancos" jajajaja, de donde me sacas eso acomplejado
No, no soy un cholo de mierda. Aunque no lo creas SI tuve abuelos blancos, y gracias a ellos y a mi madre que tengo otra perspectiva de ver a lo serrano.
¿Es que acaso es tan dificil de creer?
Que acomplejado eres con tu raza y la de todos los peruanos. Al final , ya todos estamos mezclados. Fácil te discriminan y haces esto para desfogarte.
Encuentro sumamente ridiculo
tu texto
podrias tratar de no mostrar tu pedancia, tu ignorancia y la arrogancia que caracteriza a esa
rama antropologica que se cree superior a los que lo rodean
einstein sigue teniendo razón
la estupides no tiene limites
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